“Prefiero construir una ilustración alrededor de la cual el espectador pueda imaginar una historia”, dice Nicolas Delort.
A veces puede resultar abrumador borrar el color de tu trabajo. El blanco y negro plantea su propio conjunto de desafíos: dominar la luz, las sombras y la forma utilizando únicamente valores tonales.
Sin embargo, trabajar en escala de grises tiene muchas ventajas: ciertos estados de ánimo y atmósferas se pueden transmitir con gran éxito utilizando poco o ningún color. Por ejemplo, puedes agregar instantáneamente una sensación envejecida y vintage o un tono misterioso usando monocromo. También exige un artista altamente capacitado, y dominar el blanco y negro puede ayudar a tus piezas en color.
Algunos artistas regresan a sus creaciones monocromáticas y añaden un toque de color, tal vez un poco de pan de oro o un rojo intenso, para llamar la atención sobre un punto focal. En otros casos, los artistas añaden estos adornos para que su trabajo opere en dos niveles, por así decirlo. En cualquier caso, la falta de color no significa ciertamente falta de belleza, complejidad o detalle.
Obtenga más información sobre los valores tonales en nuestra guía completa de todo lo que necesita saber.
01. El jardín de los susurros
El jardín de los susurros de Yoann Lossel es un impresionante ejemplo del uso experto del grafito, el pan de oro y los pétalos por parte del artista francés. Utiliza grafito de acuarela para crear sus cambiantes obras maestras, yuxtapuestas con pan de oro para resaltar las “partes sagradas” de la imagen.
02. Cuentos de hadas
Fairy Tales de Niroot Puttapipat muestra la exquisita línea de trabajo del artista. Aunque la imagen está hecha principalmente de siluetas, logra mantener su detallada historia fantástica, modelada en la realidad.
Niroot trabaja a menudo con acuarelas: “El color es maravilloso. Pero para mí, sus poderes expresivos son distintos de la pura estética de una línea bien dibujada”, dice.
03. yeti
Yeti de Travis Louie es un ejemplo estelar de la inclinación del artista estadounidense por lo extraño, a menudo con un gran sentido del humor y una base histórica que recuerda a fotografías antiguas y efímeras del siglo XIX.
Los finos sombreados de Travis (usando pinturas acrílicas), su atención al detalle y su paleta monocromática realzan la sensación de otro mundo.
04. Piratas lejos
Lápices, pluma, tinta y papel tonificado conforman las ilustraciones misteriosamente amenazadoras pero encantadoras de Socar Myles.
La artista canadiense aprovecha sus puntos fuertes, admitiendo que no es la mejor en percepción del color.
Sus dibujos están llenos de líneas atrevidas y contratos poderosos, además de rezumar encanto y un misticismo clásico.
05. Adorno
Mito, realidad y motivos etéreos… espere los tres de Anna Dittmann. Si bien Anna no se limita al blanco y negro, utiliza una paleta muy limitada que añade una cualidad misteriosa y casi onírica a sus imágenes.
“El valor es clave”, dice. “Cuando las jerarquías de valores son fuertes y claras, el color es secundario”. El artista ha descubierto que existe una delicada cualidad vintage que puede resultar en limitar una paleta de colores.
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