Si quieres aprender a dibujar una rosa, esta guía es para ti. Con el verano a la vuelta de la esquina, la vida exterior parece tangible. Y como las rosas florecerán pronto, habrá una gran cantidad de inspiración por todas partes. Pero las rosas son muy difíciles de lograr, por lo que hemos recopilado algunos de los mejores tutoriales para ayudarte a hacerlo bien.
Cómo dibujar una rosa
01. Ponte a dibujar
(Imagen: © Thomas Fluharty)
Comience dibujando el tema desde diferentes ángulos y utilizando una variedad de imágenes de referencia. Esto te dará una buena idea de lo que sea que estés dibujando y te ayudará a obtener algunas ideas sobre cómo funciona la estructura. Tu dibujo número 100 siempre será mejor que el primero.
Dibujar algo una y otra vez es necesario si quieres capturarlo con poder y autoridad. Además, al dibujar algo repetidamente, tendrás más confianza en el tema, lo que te permitirá arriesgarte. Así que dibuja con abandono y no te preocupes por lo buenos que sean esos bocetos iniciales. Dibujar para aprender; Cada dibujo te acerca a la rosa perfecta.
02. Encuentra la forma del huevo en los pétalos.
(Imagen: © Thomas Fluharty)
Dibujar con éxito se trata más de pensar lógico que de tener un truco bajo la manga. Comience observando al sujeto y haciendo la pregunta más básica: ¿Cuál es la forma de esto que estoy dibujando? ¿Es redondo? ¿Cuadrado? Las rosas son complicadas en cuanto a formas porque sus pétalos desplegados nos distraen de la forma básica de la flor.
Una rosa es un capullo que se abre, por lo que tiene forma de huevo: más ancha en la parte inferior y más estrecha en la parte superior. Así que empieza dibujando el capullo con forma de huevo y luego añade todos los pétalos que se despliegan y abren a su alrededor. ¿Tener sentido? Ese es un ejemplo de gran pensamiento que va más allá del simple hecho de dibujar lo que ves.
03. Establecer una silueta fuerte
(Imagen: © Thomas Fluharty)
No todas las referencias son iguales. A veces, las imágenes de rosas que encuentres pueden no ser útiles para tu dibujo porque parecen marchitas y no heroicas, o tienen formas extrañas y no se parecen mucho a las rosas. Asegúrate de que la fotografía que elijas dibujar tenga una forma que pueda reconocerse instantáneamente como una rosa.
Una vez que aprendas a dibujar, puedes convertir tu rosa en una silueta para ver su forma general y discernir si comunica efectivamente una rosa. Si trabajas con una buena referencia, comprobar la silueta te mantendrá encaminado.
04. Centrarse en la forma
(Imagen: © Thomas Fluharty)
Si su dibujo tiene buena forma, eso significa que tiene una calidad tridimensional que lo hace parecer real y creíble. La mejor manera de representar (es decir, dibujar) la forma es asegurarte de pensar en qué parte de la rosa estás dibujando para que los movimientos de tu mano sigan las mismas curvas del pétalo o la redondez del tallo. Hacer movimientos circulares alrededor de un objeto redondo aclara la forma; Si algo es redondo, utiliza trazos circulares para dar la ilusión de curvatura.
05. Añade un poco de estilo
(Imagen: © Thomas Fluharty)
Quizás te preguntes qué tiene que ver la “historia” con una rosa. ¡Todo! Mientras que un artista aficionado podría dibujar un tallo rígido y hojas (aburrido), un artista experimentado verá el tallo y las hojas como una oportunidad para contar una historia porque eso es lo que lo conectará emocionalmente con el espectador.
Puedes convertir lo mundano en algo mágico mediante la exageración. Aunque las diferencias entre las dos rosas (arriba) son leves, la de la derecha es mucho más interesante que la de la izquierda. Con solo agregar algunas curvas exageradas en el tallo, inclinar la flor e inyectar un poco de maravilla en las hojas, mi dibujo pasa de rígido a animado.
