Elon Musk tiene las manos ocupadas estos días, con su caótica adquisición de Twitter, por lo que no estoy seguro de cuánta participación habrá tenido con el último y quizás más extraño producto de Tesla. No, no es un robot inestable ni un vehículo todoterreno distópico. Eso es lo que esperamos de Tesla. Es un juego de cristalería.

El alcohol puede parecer una actividad secundaria extraña para una empresa de automóviles, pero Tesla nos sorprendió a principios de año al lanzar su propio tequila de edición limitada. En una botella con forma de rayo, obviamente. Ahora ha lanzado el accesorio perfecto para cualquiera que haya comprado una de esas botellas de 420 dólares: los vasos para sorber Tesla. Y son posiblemente las gafas más imprácticas y peor diseñadas que jamás hayamos visto.

(Crédito de la imagen: Tesla)